MONUMENTOS:

PARROQUIA DE SAN MARTIN DE SOTES.

PÓRTICO:

El edificio más hermoso del pueblo es la Iglesia Parroquial de San Martín. Recibe al visitante un hermoso pórtico gótico flamígero con abundante iconografía. En principio aparece en lo más alto la "Anunciación del Arcángel a Nuestra Señora", puesto que este templo conserva como una joya la patrona del pueblo: La Virgen de los Remedios. Sobre la puerta a gran tamaño el titular del templo: San Martín a caballo partiendo su capa con el pobre. La puerta de entrada tiene un arco carpanel apainelado y deprimido con profusa decoración. Allí dejaron simbolizados los titulares del templo: la liebre a San Martín y la paloma a Nuestra Señora. En el lado opuesto algunos pecados como el cerdo: lujuria, pereza y gula; el perro: la hipocresía; la lechuza: el ocultismo. También aparece un grifo sobre la dovela de la puerta y un asno difícil de encontrar sobre la dovela superior, que representa la idolatría, la ignorancia y la obstinación.

INTERIOR DE LA IGLESIA:

Es una iglesia de cruz latina bien proporcionada y muy funcional. Tiene una longitud de unos 30 metros de largo, una anchura de 8 metros y una altura de algo menos de 15 metros. Construida en sillares de piedra. La torre se derrumbó en 1936 y se rehizo con ladrillo en 1943.

Retablo Mayor:

Interesante obra del rococó español de 1678 trabajado por Alejo de San Juan y Francisco de la Cueva.

Las esculturas son de 1700 y los relieves del banco son anteriores a la ejecución del retablo y de gran calidad. Representan la adoración de los Magos y de los pastores.

Capilla de Nuestra Señora de Los Remedios:

La imagen central de La Virgen es del siglo XIV. Retablo rococó, la acompañan en la parte superior San Isidro y Santa Maria de la Cabeza, a los lados de Santiago peregrino. En la parte inferior San José y San Antonio de Padua. Toda las paredes se encuentran decorados con interesantes frescos del siglo XVIII . En la bóveda hay seis ángeles con instrumentos musicales rodeando al Padre. Las paredes, sendos cortinajes en un lado con la escena de la anunciación de la Virgen Maria y en el otro lado una original imagen de la Sagrada Familia. Estos frescos necesitan ser restaurados.

Capilla de La Virgen del Rosario:

Durante el reinado de Felipe II se realizaron estas dos magníficas obras de primer orden fechadas en 1580 de estilo romanista, que trata de devolver al arte la belleza clásica. El retablo fue realizado pro Juan Fernández de Vallejo y la imaginería de Juan de Anchieta. En la parte inferior aparecen en relieve las tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. El centro del retablo presenta a la Virgen del Rosario a gran tamaño entre dos tablas con relieves: El abrazo de la Puerta Dorada con S. Joaquín y Santa Ana y la consecuencia de este abrazo: el nacimiento de la Virgen María. Entre ellas aparecen imágenes de Isaías, Moisés, David y Jeremías. En la parte superior el Padre Eterno rodeado de cuatro virtudes cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza.

La capilla está complementada con otro retablo de San Juan y magníficamente decorada con frescos. En la bóveda los ángeles sostienen símbolos de las virtudes de la Virgen María y en el muro la escena en la que la Virgen María entrega el rosario a Santo Domingo de Guzmán. En la parte inferior otro dominico: San Telmo.

Capilla de Santa Catalina de Alejandría:

Es gemelo del anterior y de las mismas características y autoría. Este retablo parece un monumento a la mujer. En el banco aparecen relieves de tres santas: Ursula, Magdalena y Marta. En la hornacina central Santa Catalina de Alejandría, entre dos relieves del tormento en la rueda y de su martirio. También aparecen Santa Lucía y Santa Águeda con otras mujeres mártires. En la parte superior aparece Cristo resucitado queriendo salirse del retablo rodeado de los diáconos Esteban y Lorenzo y de los mártires riojanos Emeterio y Celedonio. El resto de la ornamentación del retablo son figuras de mujeres que representan a distintas mujeres santas.

Completa la capilla un sencillo retablo de las ánimas con San Bernardo. Y naturalmente los excelentes frescos, en la bóveda los ángeles portan simbología del martirio de Santa Catalina y en el muro aparece una parte de la escena de la santa frente a los filósofos en presencia de su padre el rey de Alejandría. Y debajo a San Francisco de Asís con los estigmas y una calavera.

OTROS EDIFICIOS DE INTERÉS:

Ya en el casco urbano podemos encontrar casonas hidalgas de indudable interés en las que lucen espléndidos escudos denotando su glorioso pasado, como es el caso del palacete de los Alesón construido en el Siglo XVII, rehabilitado, y que conserva los elementos originales de la edificación tales como el escudo de armas de esta noble familia.

Asimismo también cabe resaltar la casa de los Dulce con su escudo de armas perteneciente al Marqués de Castellflorite.